Hoy en día, casi todo el mundo tiene una dirección de Gmail, y esta está vinculada a prácticamente todo lo que haces en línea: redes sociales, compras online y más. ¿Alguna vez has comprado en una tienda online y te has encontrado con un flujo constante de spam de marketing durante semanas o incluso meses? Prácticamente todos los servicios online te piden que crees una cuenta solo para leer la información que aparece debajo o para explorar algunos anuncios. En el mejor de los casos, esto es solo una posibilidad; en el peor, que te hackeen y descubran que tu cuenta realiza pagos online que no has pedido.
Más información